Tuve la oportunidad de dar un coaching sobre las habilidades sociales a un grupo de 20 personas. Fue muy interesante establecer con ellos la conexión de cuál es el origen de la habilidades sociales, se nace con ellas?, se desarrollan? o se aprenden?
Cuando lance la pregunta del origen de la habilidades sociales, las respuestas fueron: se nacen, se desarrollan y se aprenden. Bien!!!, más en concordancia no pude estar.
Claro está, que al ser seres humanos ya somos seres sociales, desde que nacemos lloramos para poder pedir comida, un bebe abrazado por su madre se siente tranquilo y confiado, ya la confianza es una resultante de la interacción social.
La ética, la moral, los tabúes, la integridad, son de las habilidades sociales que más se aprenden mientras crecemos, nuestros padres y maestros nos van definiendo qué es lo correcto y lo que no, según lo que ellos aprendieron y según dicte la sociedad. Inclusive estos pueden llegar a ser contradictorios con la esencia de cada ser humano, y es de ahí de donde vienen los miedos, inseguridades y lo que llamamos baja “autoestima”.

La habilidades sociales deben ser proactivas para nosotros, para nuestro entorno individual, familiar y laboral.
Si miramos las 10 habilidades que hoy más buscan las entidades laborales e inclusive me permito recalcar necesarias y exigidas si eres emprendedor, cada una de ellas es de una vibración que logre llenar tu personalidad y poner en acción tus dones.
Cito por ejemplo: Si eres empático, es decir se te facilita ponerte en los zapatos de los demás, te permite abrir la comunicación con la otra persona, y buscar que se empodere, motive y tenga confianza de si mismo, por que talvez son habilidades sociales que ese individuo necesite desarrollar.

La importancia de las habilidades sociales, no importa el entorno, nos ayudan a integrarnos, a relacionarnos, a tener confianza, a establecer y desarrollar vínculos con personas, encontrar puntos en común y mejora cada día más nuestra mutua comunicación.
Así que como indica Daniel Goleman, “cuanta más inteligencia social tengas, más feliz y fuerte serás, y mejores relaciones personales tendrás.
Concluyo para ir mejorando cada día más, debemos esforzarnos en:
a) hablar con todos, un Buen día, un gracias, realmente le puede cambiar el día a alguien.
b) evitar la crítica, aprender asertividad es un clave para evitar este rubro, busquemos construir no destruir.
c) ayudar a los demás, hacer saberle a tu gente que estás ahi para cuando te necesiten y si está en tus posibilidades es vital para la correlación.
d) participar en actividades, sean laborales o no, la diversión ayuda a la integración y a encontrar puntos en común con los demás.
Y sin más que decir cito: ¨Tenemos dos mentes; una que piensa y otra que siente¨-Daniel Goleman.
Adriana Barrantes M.
Coach & Mentora
